2 ene. 2008

'El país donde se ha parado el tiempo'

En el país donde el tiempo se ha parado la gente viaja en nube. Es una nube pequeña, redondeada, con un color blanco perfecto y un aspecto mullido, algodonal. Cada persona va en una. Son individuales. No van muy rápido y avanzan como esas motos antiguas con el tubo de escape viejo, que hacen “pom, pom, pom”. La gente va encima de la nube, sonriendo, y con el tubo de escape haciendo “pom, pom, pom”. Y cuando dos nubes se cruzan, los conductores, que llevan unas grandes gafas, se saludan con la mano y sonríen.

Las nubes recorren las pequeñas carreteras y caminos del país donde se ha parado el tiempo. Atraviesan campos de viñedos y surcan montañas con cientos de colores otoñales: rojos, marrones, amarillos, naranjas, ocres y granates, que se funden con la velocidad de la nube. Y el viento mueve el pelo de los conductores de nubes en el país donde se ha parado el tiempo.

Es una de las cosas que descubrí sorprendido cuando llegué al país donde se ha parado el tiempo. Es una de las cosas interesantes que hice a lo largo de mi vida.

1 comentario:

  1. Uno de los que estaba allí3 de enero de 2008, 16:41

    Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar