4 jul. 2008

Manifiesto para la defensa de la Selección Española

El manifiesto para la defensa de la selección española es una denuncia al maltrato que el equipo de todos, único equipo común en cada rincón de España, recibe en ciertas zonas de este nuestro país. Con este manifiesto que firman ex jugadores, miembros de la federación de fútbol e intelectuales del balompié varios, se pretende frenar el avance de algunas selecciones autonómicas como únicas selecciones válidas en sus territorios, condenando así la discriminación que sufre La Roja en estos territorios.

Ojo, reconocemos (no sin esfuerzo) que determinados territorios del Estado podrían, tal vez, tener cierta (no mucha) historia e identidad común que les otorgaría un pelín de base como para sentirse identificados con una selección que no fuera La Roja. Este sacrificado reconocimiento les otorga el derecho a jugar un amistoso en Navidad contra un exótico equipo repleto de suplentes, pero claro, siempre que no juegue la selección de todos, la única y verdadera, en esos mismos días y sin mencionar siquiera la remota idea de que una de estas selecciones pudiese jugar contra la única y verdadera en un partido.

El manifiesto va a evitar hacer demasiado caso a cuánta gente sí siente y sigue la selección española actualmente, y el poder y garantía de futuro inamovible que esto supone. Ignora también de cuánta cobertura mediática y política goza La Roja, cómo copa ambos mercados que, al fin y al cabo, son los más importantes, y también hace caso omiso del reconocimiento social general del que disfruta, en comparación con las otras selecciones. Ignora este manifiesto, por último, que la Ley ya prohíbe la oficialidad de otras selecciones que no sean la española, pero (y a pesar de ser liberales para el resto de las cosas) vamos más allá de la Ley y buscamos la supremacía de la española mediante la discriminación positiva para quien ya la tiene con todo lo antes descrito.

Es bonito, es verdad, por qué negarlo, tener otras selecciones, ver que gente que no siente La Roja sí siente y disfruta con otras camisetas nacionales, sin desear el mal necesariamente al combinado español (siendo un insignificante segmento el que sí lo desea) pero no por ello vamos a perder un sólo segundo de nuestras españolas vidas en defender estas otras realidades o intentar prevenirlas, aunque sea en forma de patrimonio cultural. Porque, al fin y al cabo, de lo que se trata aquí es de dar más alas a La Roja, más de las que ya tiene de nacimiento, para intentar que en el despegue deje bien atrás a las otras, mancas y machacadas desde que España es España.

¿Y por qué? Porque el peligro está ahí. Cualquier chico o chica del mañana (incluso la niña que vive en la cabeza de Rajoy) puede crecer desconociendo la existencia de la selección española, porque el bombardeo y la realidad social, política y mediática que le rodea no es suficiente, parece precaria. Incluso, y aunque gane la Eurocopa y nuestros fideos de la sopa griten ‘podemos’, la posibilidad de que en ciertos territorios hostiles con La Roja esos niños crezcan sin saber qué es la selección española, es una realidad. Estos niños sólo sentirían y animarían a la selección de su territorio, pese al grado de discriminación práctica y real que ésta padece, sin saber la alineación de La Roja. Crecerían en la ignorancia absoluta pese a Marca.com y Manu Carreño, y no podrían disfrutar de los Mundiales ni de las Eurocopas, entrando así en contacto con otros países. Se cerrarían en una burbuja antiespañola porque la onda expansiva de la selección española es frágil, su prevención y protección es necesaria desde ya. Por eso hay que firmar este manifiesto para la defensa de la selección española.

Al fin y al cabo, (y esto ya es confidencial mis queridos amigos) ¿qué es este manifiesto si no otra de las ya incontables herramientas que durante siglos y siglos se han utilizado en esta nuestra España para destruir el resto de selecciones que no perturben la identidad y unión nacional? De acuerdo, es más sutil, vamos a aprovechar el radicalismo de las hinchadas nacionalistas para darle propaganda y popularidad a este manifiesto, pero no deja de ser eso: un nuevo intento por echar más cemento a la losa de la selección, para que termine de aplastar, de una vez por todas, al resto de selecciones, hombre ya.

Porque existen; existen zonas en determinados territorios (mínimos, pero qué cojones nos importa) donde uno no puede pasear con la camiseta de la selección española. Y esto es intolerable, aunque sea tolerable que existan otros tantos donde no puedas ir con una camiseta de otras selecciones alternativas, y por eso este manifiesto no lo va a permitir. No lo va a permitir.

Basta de la discriminación a la selección española. Basta de que sólo la Ley y la Constitución velen por ella, basta de que otras selecciones asomen un pelo por aquí. Basta de que sólo 14 millones de personas vean el partido. Tienen que ser 40 millones. Eso persigue este magnífico e incontestable manifiesto. En lo que respecta a las otras selecciones, en lo que respecta a una búsqueda de la convivencia, en un intento de coexistencia, en rebajar el alarmismo y considerar esto algo tan pasajero como otras tantas cosas, en que a la gente en realidad poco o nada le importa, en lo que respecta a todo esto: nos lo pasamos por el forro. Nosotros, a lo nuestro.

¡Adheríos! Medios de comunicación que ya han sufrido en sus carnes la discriminación deportiva por defender la Roja, como Marca o As, ya lo han hecho. También la Real Federación de Fútbol. Hay que prevenir la existencia de La Roja. Está en peligro. ¿Es que nadie se da cuenta? ¿Sólo nosotros, los intelectuales discriminados?

7 comentarios:

  1. Hace unos meses, La Roja incorporó a su camiseta el escudo de la Real Federación Española de Fútbol, organismo que sí representa de forma integral a todos los futbolistas del territorio español (profesionales y aficionados). Yo me siento más identificado con la Selección Gallega, pero no niego que convivo desde que tengo uso de razón con madrileños, andaluces, catalanes, asturianos... Me siento orgulloso de lo que hemos construido juntos. Y al igual que yo respeto y comparto las tradiciones españolas, pido para mí mis costumbres y mis raíces el mismo nivel de respeto. En la R.F.E.F. participan dirigentes de todos las naciones que componen España. Por eso, cuando Fernando Torres marcó el gol, me alegré como si lo hubiese marcado yo.

    P.D.: Fernando Torres veraneó durante años en A Costa da Morte. Dicen que un porcentaje muy elevado de su gol se debe a su potencia en carrera. Todavía lo recuerdo jugando mañana y tarde en la fina arena de la playa de Estorde...

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  2. La verdad es que yo no hablaba de fútbol:

    http://www.elmundo.es/elmundo/2008/06/24/espana/1214271917.html

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  3. Grande Nacho, grande! Sabes quién soy? Pásate por aquí. Te incluyo entre los colegas. Un abrazo!

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  4. Yo tampoco hablaba de fútbol...

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  5. Hola. Me alegra saber que hay gente que lee algo de lo que escribo aunque no tenga mi misma opinión.Cada uno es cada uno, eso ya se sabe.Pero lo respeto. Un saludo

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  6. ¿Que?.
    Oyeeeeeeeeee, estamos aqui.

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  7. Cuando ganó la selección asomó de cuerpo entero ese nacionalismo español de tantos, reprimido a lo mejor en el día a día pero presente. Claro, ¿quién iba a representar mejor ese sentimiento que Manolo Escobar cantando Viva España?.
    Toda la oscura prepotencia desenmascarada, la ignorancia hacia la "periferia", el puto mongolismo del "Soy Español". ¿Paranoia? Si, pero nunca bajes la guardia aconsejan por ahí...
    El Fascismo empieza cuando los demás te dicen de donde eres, o la mítica de ¿Qué pone en tu dni? Pues eso.
    Impresionistas, por cierto.
    Y tampoco estoy hablando de balompié.

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