17 sept. 2008

La espiral

He decidido dar un paseo por los círculos concéntricos del panorama actual. Parece que hay problemas en todos ellos y yo sin enterarme, aquí, en el centro de esta espiral maldita.

Mi paseo empieza mal ya en mi primer círculo, el más pequeño, el que me rodea cuan ‘hula-hop’. Resulta que la crisis ha llamado a la puerta de la empresa en la que trabajo. Y lo ha hecho con un ariete que amenaza con tirarla abajo (la puerta) y sacarnos a todos a patadas. De momento no hay nada seguro, pero la sombra de despidos en manada planea como un Boeing con flaps desplegados sobre nuestra coqueta redacción. Toca agarrarse los machos, capear el temporal y esperar que no te lleve por delante a ti. El panorama es raro en mi primer círculo concéntrico, pero el paseo debe continuar.

En el siguiente círculo, ya algo más lejano, me espera el señor Mariano Rajoy, que la ha liado parda esta semana. Rajoy pasa por un hombre moderado que intenta dar un giro definitivo al PP, sacudirse viejos estereotipos e instalarse definitivamente en el centro. Nada mejor para ello que afirmar que “mientras 180.000 extranjeros cobran paro en España, 20.000 andaluces buscan trabajo en Francia”. Quiero pensar que este hombre lo que es en realidad, es torpe. Con la que está cayendo, las posibilidades de dar palos, minar y hacer daño a la imagen de ZP desde la oposición son infinitas. Pero no. Este señor va y dice la frasecita de la semana logrando dar un respiro al asfixiado e inoperante Gobierno y de paso quedar, en un solo gesto, como lo que lleva queriendo evitar años: un xenófobo de los del peor tipo, de los que ni siquiera sabe que lo son. ¿O acaso Mariano no sabe que esos extranjeros tienen el mismo derecho que él a cobrar paro si han cotizado? Siempre me llamó la atención la gente que se cree con más derechos que los extranjeros por el artículo 33 de ser español. Pueden ser los mierdas más grandes del mundo, ladrones, corruptos y lacra social. Eso sí, que ningún extranjero pase delante de él: él es español. Dicho esto, ¿qué tiene que ver que 20.000 jornaleros andaluces hayan ido a la vendimia francesa a trabajar, como hacen todos los años desde que Rajoy se afeitaba con bic desechable? De pronto, esta España sin memoria, se rasga las vestiduras porque, tal vez, y tal y como titulaba ‘El Mundo’ hace unos días, los españoles podrían tener que volver a trabajar al campo. Oh cielos, al nuevo rico no le van tan bien como creía los negocios. Y la culpa de todo es de los inmigrantes, claro. Siempre ellos. Cuando no había mano de obra, venga a traerlos contratados en prácticos paquetes desde su país en condiciones de explotación. La ley del mercado, decían entonces los liberales del PP. Si se necesitan, que vengan. ¿Y ahora que forman parte de nosotros y falta trabajo? Ah, ahora ya no manda el mercado, ahora mandamos nosotros, y se van a la puta calle. ¿Y aquel mierda que se toca los huevos? ¿Aquel? Aquel es español. Madre mía, qué tela en este segundo círculo. Me paso al tercero, a ver qué hay.

¡Cielos! De mal en peor. El señor Ibarretxe me espera en este tercer círculo. Y detrás de él veo toda la maquinaria mediática pro España una y no cincuenta y una. Poco alivio voy a encontrar en este anillo. El lehendakari insiste erre que erre (que no ERE que ERE, el primer círculo ya lo dejamos atrás) en su dichosa consulta. Entiendo que tiene derecho, entiendo que no es para tanto (es una consulta, por amor de dios) pero, ¿justo ahora? Justo ahora que ETA agoniza, ¿tiene que enfrentarse a España, al Gobierno, y generar un río revuelto? ¿No sería mejor finiquitar esto (o al menos centrar los esfuerzos en intentarlo) y después empezar a consulta limpia en plan Escocia o Cataluña, sin guerrilleros trasnochados de fondo? ¿Pregunto eh? Me temo que la respuesta va a ser no, que ahora y ahora. Bueno, pues ya puestos, tampoco veo que haya que hacer un drama. Es bastante llamativo cómo los medios de comunicación pro España una y no cincuenta y una, crean la sensación de conflicto donde no lo hay. Todo con el fin de que la gente hable de lo que publican y no al revés. En realidad poco o ningún conflicto hay en temas que a la gente apenas afecta. En Cataluña el pueblo habla el idioma que le da la gana y convive con ello en una armonía que ya hubiera gustado años atrás. Pero el ‘conflicto’ lingüístico catalán llena portadas y manifiestos. En el País Vasco se plantea una consulta para preguntar algo a sus habitantes (también a los extranjeros que allí cotizan) pero la palabra consulta queda maldita, se convierte en conflicto y no se permite hacerla.

Y con esta prohibición de la consulta salto al siguiente círculo en este paseo por el panorama. ¿Por qué no se permite a un Gobierno hacer una consulta a su ciudadanía? Cuando se impide hacer una pregunta suele ocurrir que se tiene miedo a la respuesta. Pero los políticos niegan este extremo, y esgrimen otra razón para defender su prohibición: porque lo dice la Justicia. Acuden a ella, ella les da la razón y no hay más que hablar. Tampoco hay más que hablar si la Justicia declara ilegal un partido político. Se desintegra ANV porque lo dice la Justicia. No hay más que decir. Pero en cambio sí hablan cuando el juez Tirado es castigado con 1.500 euros por dejar en libertad al asesino de la niña Mari Luz. ¿Cómo? Menuda mierda de justicia. ¡Menuda injusticia! Aquí los mismos que antes ni osaban toser las sentencias sí ponen el grito en el cielo. Pero entonces, ¿cuándo se permite debate y desacuerdo con la sentencia y cuándo se acata sin hacer más preguntas? ¿Depende de si me gusta (más bien si le gusta a mis votantes) lo que ha decidido el señor juez? Pues… ¡pues pase usted inmediatamente al siguiente círculo!

El siguiente círculo por fin me saca de España, pero la cosa, hay que decirlo, no mejora mucho. Resulta que hay una señora que se llama Sarah Palin que, para ganar votos, ha dicho que si Rusia vuelve a invadir Osetia del Sur, en Georgia, no dudará en plantear la guerra a Rusia. Pero señora (que debe ser prima de Ibarretxe porque pertenecía al Partido Independentista de Alaska ¿habrá planeado consulta?) ¿usted está loca? ¿Quiere volver a la guerra fría? Y es que EEUU parece muy decidido a que Osetia del Sur siga siendo Georgia (enclave estadounidense estratégico) y no va a permitir su independencia (que en la práctica sería permitir su adhesión a Rusia). Ah, pero en cambio en Kosovo sí que se defendió la separación de Serbia. ¿Y entonces ahora por qué es al revés? ¿Cuál es el criterio internacional para decidir si una región tiene derecho a la independencia o no? ¿Sólo la conveniencia? ¿Qué opina Ibarretxe que nos escucha desde el tercer círculo de esto? Bueno, pues… no me obligues a mandarte al siguiente círculo, donde está Evo Morales deteniendo gobernadores y el amigo Hugo Chávez gritando ‘yanquis de mierda’. No hace falta, ya me voy yo.

Último círculo, por fin. ¿Quién me mandaría a mi salir a dar este paseo por la espiral del panorama?. ¿Qué habrá aquí? ¿El espacio exterior? Poca broma. Resulta que un grupo de simpáticos científicos han invertido una cantidad brutal de millones en un aparato más complicado que hacer huevos encapotados para acelerar a tope unos protones. El experimento, al parecer, puede generar un agujero negro (si es que existen) que engulla la Tierra. Madre del amor hermoso, esto es el colmo. ¿Pero qué nos pasa a todos? En realidad, ¿qué les pasa a ellos? Dan ganas de coger un avión y largarse. Ah no, que se ha vuelto a caer otro, en Rusia. Dice Evo Morales que lo tiró EEUU y Rusia asegura que Spanair tiene la culpa porque se dejó la nevera del avión desenchufada y por eso no despegó bien…

Joder, vaya paseíto por los círculos concéntricos del panorama actual. Ya sospechaba yo que estaba mal, pero si lo sé, me quedo aquí dentro en el centro de la espiral maldita, con mi crisis llamando a la puerta...

1 comentario:

  1. Cuano la crisis llame a tu puerta recuerda darle la bienvenida con un matasuegras (o mejor un matajuergas). Y, como le dijo su abuela a un amigo mío el día antes de que éste empezase su carrera universitaria: "Alí non fales galego eh rapaz!" Estaba asustada la pobre.
    Mira, en el fondo no hay ningún problema, los políticos velarán por nosotros, si, lo harán. Yo creo que sí... sí.

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